Guía de turismo en Londres
Como suele suceder en algunas ocasiones hay atracciones que se instalan por tiempo limitado pero la aceptación entre el público es tan buena que en si mismas se convierten en un referente de la ciudad.

Esto es lo que le ha sucedido a la noria London Eye y salvando las distancias es lo que también le sucedió a la torre Eiffel o a la escultura de un toro que un buen día apareció frente al edificio de la bolsa de New York.
El interés de la noria lo puede imaginar: disfrutar de unas vistas de Londres que no encontrará en ningún otro lugar. Sin embargo el paseo de 30 minutos se le puede hacer eterno y nada agradable si padece vértigo, y no es que la altura que alcanza la noria sea desmesurada pues hay edificios que superan en Londres los 135 metros y la sensación que se tiene al estar en ellos ni de lejos se parece a lo que se siente en esas cápsulas de la noria. Así que piénselo bien antes de montarse.
Si lo tiene seguro entonces tenga en cuenta que podrá llegar a ver en días claros, algo sumamente raro en Londres, hasta una distancia de 40 km, eso quiere decir que con algo de suerte y buena vista podrá ver el Castillo de Windsor. En la noria además no sentirá movimientos bruscos ya que su velocidad es de sólo 26 cm por segundo.
Los precios son aceptables y en cualquier caso irremediables. Los adultos deberán pagar en torno a 15 libras y los niños la mitad de ese precio.
Si a usted le gustó la noria y quiere, en un derroche de generosidad invitar a todos sus amigos, debe de saber que puede alquilar una de esas cápsulas. Los tickets de la noria pueden salirle más económicos si compra paquetes conjuntos con otras atracciones de Londres como el museo de Madame Tussauds.
La noria se encuenrta en los jardines Jubilee Gardens, muy cerca de la estación de Waterloo, junto al Támesis.
Tal vez algunos piensen, y posiblemente con razón, que este lugar no merece la fama que tiene. Parece como si todos los que viajan a Londres conociesen Piccadilly Circus o lo tomasen como referencia, y por lo tanto antes o después siempre aparecerá en la conversación de cualquier turista.

Verdaderamente el lugar no es ninguna preciosidad. Sólo hay que ver esos enormes carteles de neón para comprender que ese cruce de calles no tiene, estéticamente hablando, nada diferente que ofrecer que cualquier calle comercial.
Sin embargo Piccadilly Circus es un lugar ideal para quedar con alguien ya que está muy bien comunicado y es punto de partida para muchas de las rutas turísticas que ofrece Londres. Desde el cruce de Piccadilly Circus se puede ir a la zona de teatros tomando Shaftesbury ave y dejando a la derecha Trocadero que está unido a este cruce, si tomamos Coventry St. dejaremos Trocadero a nuestra izquierda y llegaremos a calles comerciales y turísticas como Wardour St. o Leicester Sq., otras avenidas importantes que parten de este lugar son Piccadilly, Regent St., Haymarket o Glasshouse St.
Como ya puede imaginar, Londres tiene mucho que ver y si usted visita la ciudad tan sólo durante unos pocos días es posible que le resulte más interesante apuntarse a visitas guiadas que intentar aventurarse con un plano y sin conocer la ciudad.

En la empresa London Walks le van a ofrecer rutas a pie por Londres prestando atención a recorridos que sobresalen por su unión con zonas o personajes famosos de la ciudad.
Al ser recorridos hechos a pie el precio se puede considerar bastante económico ya que le van a cobrar seis libras, salvo que sea necesario hacer algún recorrido en tren o le cobren por adelantado la entrada a algún museo en cuyo caso el coste total se elevará ligeramente.
Para que vea que hay recorridos para todos los gustos podemos citar algunos de ellos: el Londres de Shakespeare, la ruta de Jack el destripador, lo más profundo del Londres victoriano, recorrido por el Museo británico,… otra curiosa caminata está dedicada a los fantasmas de la vieja ciudad, también tienen otra cuyo protagonista es Sherlock Holmes.
Así que si no tiene mucho tiempo o no desea perderse lo más curioso o llamativo de Londres apúntese a las visitas guiadas.
El museo, al igual que la casa donde residió Sherlock Holmes, se encuentra en Baker Street aunque en el número 221b.
En una casa de tres plantas de estilo victoriano se ha recreado el ambiente de las novelas de Conan Doyle aunque a base de querer dejar clara la supuesta presencia de Holmes hay un exceso de elementos tópicos como las pipas o las gorras de este famoso detective.

La visita a la casa tal vez te deje con la sensación de que todo es falso, de que es un montaje y que nada tiene que ver con Sherlock Holmes, pero claro si hablamos de un personaje de ficción, ¿qué se puede esperar entonces?. A pesar de todo si ha leido los libros de Conan Doyle y le atraen los personajes de Holmes y Watson seguramente pasará un buen rato visitando la casa y haciéndose fotos junto en las diferentes habitaciones o bien junto a las figuras de Sherlock Holmes, Watson o Moriarti.
En un museo de estas características no podía faltar la correspondiente tienda dedicada a Sherlock Holmes donde podrá comprar todo tipo de souvernirs, desde las clásicas pipas hasta las gorras, pasando por libros, películas, fotos, figuras, etc.
Si no desea esperar a visitar Londres para poder comprar en esta tienda también puede seguir el enlace de la tienda de Sherlock Holmes y comprar online todo lo que desee.
Estos almacenes suelen ser una cita obligada para muchos de los visitantes de la ciudad de Londres.
Siendo Londres una ciudad tan enorme y con una oferta tan variada si los almacenes Harrod’s están en la agenda de casi todos los turistas no es por casualidad sino porque hay pocos centros comerciales que sorprendan tanto con su decoración lujosa y muy cuidada y su oferta de productos que sobrepasa casi siempre lo imaginable.

Si usted nunca antes visitó Harrod’s una mala comparación sería que supusiera que este gran almacén puede ser similar a nuestro Corte Inglés. La diferencia es grande y además favorable a Harrod’s. Tan sólo hay que visitar la muy famosa sección de alimentación para comprender que pocos lugares pueden llegar a tener secciones específicas con tanta variedad de frutas, chocolates, quesos, etc.
Sin embargo Harrod’s no sólo es famoso por su lujo sino que destaca sobre todo por sus elevados precios. Estos almacenes no están hechos para todos los bolsillos aunque también puede plantear una visita sin intención alguna de comprar, puede estar seguro de que muchas de las personas que verá allí irán con la misma nula intención compradora que usted. Sea prudente si decide comprar porque lo que puede parecerle maravilloso dentro de los almacenes se convertirá en un objeto corriente cuando esté fuera de Harrod’s y por el que habrá pagado mucho más de lo que sería razonable si hubiese visitado tiendas más modestas. Aunque si su bolsillo lo resiste no se prive y compre todo lo que le apetezca.
¿Dónde se encuentran los almacenes Harrod’s?
En 87-135 Brompton Road, Knightsbridg.
Yo no soy vegetariano y mucho menos podría plantearme llegar a ser vegano. No quiero que desaparezcan de mi vida ni los cafés con leche, ni las tostadas con mantequillas, ni siquiera los huevos fritos que como cada mucho tiempo. No soy muy amante de la carne pero si que me gusta de vez en cuando comer un buen filete o probar un pollo asado.
Sin embargo también tengo que reconocer que cuando salgo de viaje me abstengo casi por completo de comer carne y me apunto a la fruta y la verdura.

No sé si a usted le sucederá como a mí pero si estando de viaje como algún plato demasiado generoso de carne me quedo sin apetito hasta el día siguiente. Esto probablemente es debido a que la carne cuesta más trabajo digerirla y en los viajes en los que no se deja de callejear y se comete el error de beber poca agua la digestión dura más de lo deseable. Es verdad sin embargo que con este sistema se gasta menos en comer pero es mejor ahorrar de otra manera.
Por esto mismo siempre que puedo, en mis viajes, visito algún restaurante vegetariano lo que me permite tener mejores digestiones y estar más despierto durante el día y dormir mejor durante la noche.
Mildred’s es un buen restaurante donde encontrará platos vegetarianos o preparados para veganos, todo depende de las limitaciones que usted se imponga en su comida.
Se encuentra en 45 Lexington Street, en el Soho. Es un restaurante decorado de manera sencilla, funcional, pero que no le decepcionará.